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LUIS FERNANDO REYES

Adriana Vargas intentó censurar a la Dra. Nicole Echeverry… y perdió

El juez fue claro: la verdad no se calla

En este video, la Dra. Nicole Echeverry expone cómo Adriana Vargas Uribe, conocida por haber iniciado más de 30 procesos judiciales sin fundamento contra el Dr. Luis Fernando Reyes Meza, ahora intentó censurar la verdad a través de una tutela constitucional.
 
📄 ¿El resultado?
El Juzgado negó su solicitud por improcedente y dejó claro que no hubo censura, daño irreparable ni asimetría en la comunicación pública.
 
Una de las tácticas más repetidas por Adriana Vargas Uribe ha sido la de presentarse constantemente como víctima, incluso cuando es ella quien inicia los ataques. Esta estrategia le ha permitido manipular tanto el discurso público como el judicial, acomodando los hechos a su conveniencia.
 
En su más reciente intento de censura, intentó convencer al juez de que existía una “asimetría en la comunicación pública”, argumentando que la Dra. Nicole Echeverry tenía más visibilidad en redes sociales y que eso la “afectaba emocionalmente”. Pero el juez fue claro: fue la propia Adriana quien acudió a medios, entrevistas y redes sociales de forma voluntaria. Es decir, no hay tal asimetría cuando ambas partes han participado públicamente del debate.
 
Lo que realmente buscaba era lo de siempre: instalar su narrativa como única versión válida, evitar el contraste con pruebas reales y victimizarse cuando alguien responde con hechos. Una táctica vieja, desgastada y cada vez más evidente ante la opinión pública.
 
El fallo judicial dejó claro que no hubo censura, ni daño, ni vulneración a su intimidad, sino un intento fallido de callar una voz que ha decidido contar la verdad con evidencias.
#adrianavargas #doblediscurso #falsasdenuncias #historiareal 
Pero eso no es todo…
 
⚠ Aquí hay pruebas contundentes:
•Adriana Vargas tiene múltiples denuncias penales en curso por falsedad en documento público, falsedad en documento privado, fraude procesal, calumnia y falso testimonio.
•Existen documentos que demuestran que estaba legalmente casada en Estados Unidos al tiempo que sostenía una relación paralela con un hombre de origen iraní, mientras iniciaba una tercera convivencia con el Dr. Reyes.
 
💬 ¿Quiere saber quién era su esposo en EE.UU.?. ¿Quiere conocer al amante iraní? También está identificado.
Tres hombres, una misma historia de engaños… y una sola persona manipulando narrativas para victimizarse cuando en realidad fue quien destruyó reputaciones.
 
👊 Este video incluye:
•Fragmentos de la sentencia judicial (Rad. 2025-1852)
•La transcripción de las palabras del juez
•Las mentiras expuestas y el uso abusivo de los recursos legales
•Y un mensaje claro: quien no debe, no teme. Y quien miente… tarde o temprano queda en evidencia.
 
📣 La Dra. Echeverry reafirma su derecho a la libre expresión y se compromete a seguir alzando la voz por su familia, por su verdad y por todas las personas perseguidas por quienes usan la justicia como un arma personal

¿Y el famoso video?

La verdad que los medios no te cuentan:

🔴 El video NUNCA fue prueba documental en el juicio.
🔴 La Fiscalía decidió no usarlo.
🔴 Un perito lo analizó y concluyó que NO HAY GOLPES, ni agresión física.
🔴 Solo se ve a un hombre que toma un objeto y se va.

¿Entonces por qué lo sacan editado, acelerado, sin sonido y fuera de contexto?
Porque si lo presentaban completo, se caía la mentira.

💥 Así se manipula una historia para destruir a alguien inocente.

📌 Luis Fernando Reyes fue juzgado por un video que jamás fue prueba. Y hoy, los mismos que no lo usaron en juicio, lo filtran a medios.

La verdad en palabras del psiquiatra

el verdadero análisis jurídico

del injusto caso del Dr Luis Fernando Reyes

Isaí Fuentes Galván

x.com

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Luis Fernando Reyes Meza y Nicole Echeverry

Adriána vargas Uribe

El precio de ser un hombre bueno y responsable:

la historia real de Luis Fernando Reyes Meza y Nicole Echeverry

Luis Fernando Reyes Meza es un cirujano plástico colombiano, reconocido por su ética, profesionalismo y profunda vocación. Desde joven se forjó una carrera brillante, motivado por su fe, su amor por la medicina y su deseo de servir. Católico, trabajador, noble y entregado a su familia, soñaba con construir un hogar firme, basado en valores. Sin embargo, su vida cambió radicalmente al tomar una decisión apresurada, motivada por principios más que por el conocimiento del otro: casarse con una mujer que apenas conocía, tras ser informado de un embarazo inesperado.

detalles y testigos

del proceso penal…

Esa mujer se llama Adriana Lizeth Vargas Uribe, y fue presentada a Luis Fernando por un colega. Ella Vivía en Estados Unidos en aquel momento, así que iniciaron una relación vía telefónica. Hasta ese momento Luis Fernando desconocía que Adriana ya estaba casada en Estados Unidos con otro hombre y adicionalmente, sostenía otra  relación paralela desde hacía 4 años con otro hombre Iraní (Prueba N° 1 declaración Adriana confirmando esto ), (relaciones que nunca dio por finalizadas, incluso después de su matrimonio).

(Prueba N° 1)

En menos de cinco encuentros presenciales, le anunció a Luis Fernando que estaba embarazada. Él, guiado por su fe y sentido del deber, propuso casarse. No sabía entonces que esa decisión marcaría el inicio de un largo calvario personal, legal, emocional y reputacional. (Prueba N° 2, foto registro matrimonio y registro de nacimiento )

(Prueba N° 2)

Un matrimonio sin amor, lleno de sombras

Desde el comienzo, el matrimonio fue un calvario para Luis Fernando. La boda, organizada a toda prisa en la iglesia de Santo Toribio en Cartagena, se realizó bajo los caprichos de Adriana, quien buscaba emular bodas de celebridades, pues ahí se había casado Juan Pablo Montoya. (Prueba N°3, foto matrimonio )

(Prueba N° 3)

Durante la misma, Luis Fernando descubrió mensajes que Adriana enviaba a su pareja sentimental (el hombre iraní), donde le decía que lo amaba, que debería ser con él con quien estuviera casándose, que su cuerpo estaba en el matrimonio pero su corazón estaba con él y que ella siempre iba a estar ahí cuando él quisiera estar con ella. A pesar de ese golpe devastador, Luis Fernando decidió perdonarla, pensando siempre en darle a su futura hija un hogar unido. (Prueba N° 4 ) 

(Prueba N° 4)

Después del nacimiento de la niña, vivieron un breve tiempo en casa de los padres de ella. Adriana no aceptaba ninguna vivienda que no se ajustara a sus lujos, y constantemente exigía más: una casa tipo mansión, dos empleadas de planta, gastos excesivos, y cero compromisos con la crianza o el hogar. Aunque Luis Fernando se encargaba de su hija por completo y mantenía el hogar funcionando, ella rara vez se involucraba. Pronto llegaron los maltratos, las agresiones verbales, las escenas violentas y los insultos a su masculinidad, pues dentro de su arsenal siempre celaba a Luis Fernando de forma enfermiza con toda mujer con la que sostuviera contacto: sus colaboradoras, sus pacientes, las mamás de los compañeros del jardín de la niña, amigas cercanas y hasta con las mujeres que le cortaban el cabello y le hacían sus uñas. (Prueba N° 5 y 6 Audio)

En un episodio, incluso lo agredió físicamente, lo retuvo contra su voluntad, lo violentó psicológicamente con agresiones verbales y le pedía una suma desproporcionada de dinero, casas y apartamentos. (Prueba N° 7, 8, 9, 10 y 11 audio)

En una ocasión, mientras la niña dormía ella comenzó con sus agresiones, porque quería impedirle que llevará a la niña de vacaciones a Miami. le tiró un vaso lleno de agua en la cara al final ( prueba n 11 audio). En un momento ella grita tan fuerte que despierta a la niña y el solo le decía: por favor no despiertes a la niña, a lo cual ella respondió: esa niña no importa, ya nos la tiramos. (Prueba N° 12, audio). 

Cabe aclarar que Luis Fernando acudió a ciertas instancias en su momento para recibir ayuda por el maltrato que recibía, sin embargo, por salvaguardar el bienestar de la niña y su madre, terminó retirando las denuncias interpuestas y la medida de protección que le habían dado para resguardarse de la furia de esa mujer. (Prueba N° 12.1) 

(Prueba N° 12.1)

Infidelidades, abuso y manipulación

Uno de los momentos más dolorosos fue cuando Adriana le pidió a Luis Fernando que le financiara un viaje con “amigas” a Cancún. Él accedió, le dio dinero adicional e incluso le formuló un medicamento para retrasar su menstruación, como ella solicitó para “broncearse”. Estando en Cancún, ella desapareció. Él, preocupado, contactó al hotel donde, para su sorpresa, descubrió que estaba alojada en la habitación de su novio permanente, el mismo hombre Iraní. A su regreso, Adriana no mostró arrepentimiento, le trajo una botella de tequila como souvenir, aceptó su error y pidió disculpas, nuevamente él accedió a perdonarla, solo por la niña. (Prueba N° 13) Pero el patrón de abuso, manipulación y exigencias económicas nunca cesó.

(Prueba N° 13)

Durante este periodo, ella lo obligó a operarla en dos ocasiones: primero, una reducción mamaria, pues afirmaba que el dolor de espalda por las prótesis de 660 cc que tenía le estaba generándole mucho dolor de espalda. A pesar de los buenos resultados, Adriana comenzó a acusarlo de “mutilación”, afirmando que él la había dejado sin senos, algo completamente falso y desmentido por exámenes médicos y el testimonio de un segundo cirujano. Para desprestigiarlo profesionalmente, tergiversó los hechos y los llevó a los medios, saboteando su imagen como médico. Nunca estuvo mutilada. (Prueba N° 14) 

(Prueba N° 14)

Es importante aclarar que la obsesión de Adriana por las cirugías plásticas no tiene absolutamente nada que ver con Luis Fernando. Esa fijación comenzó mucho antes de conocerlo y ha persistido hasta el día de hoy. Se ha sometido a decenas de procedimientos estéticos en rostro y cuerpo, al punto que quienes la conocieron antes afirman que es irreconocible. Su transformación no obedece a necesidades médicas, sino a una compulsión estética profundamente arraigada, que ella misma ha alimentado por años. Pretender ahora vincular a Luis Fernando con las consecuencias de sus propias decisiones quirúrgicas es no solo injusto, sino una tergiversación deliberada de la verdad.

detalles y testigos

del proceso penal…

Una persecución sin fin

Luis Fernando intentó separarse en varias ocasiones, pero ella lo amenazaba emocionalmente, usaba a su hija como escudo, y exigía propiedades, dinero y “compensaciones” para permitirle divorciarse. (Prueba N° 15 y 16 Audio)

Incluso, le impedía ver a la niña y a Luis Fernando le tocaba ir a la estación de comisaría de familia,  inundado en lágrimas, para que los policías lo escoltaran y le ayudaran a ejercer su labor de padre. (Prueba N° 17, 18, 19, 20 y 21 Audio )

Cómo claramente quedó expuesto en la declaración del comisario en el juicio oral. (Prueba N° 22 y 23 Declaración ) después de esto, Luis Fernando luchó durante años por mantener una relación con su pequeña hija, sin embargo, Adriana de cualquier forma intentaba impedirle su presencia en la vida de la niña, Luis Fernando intento verla en sus consultas de odontología, en el colegio de la niña, pero Adriana al enterarse hasta eso destruyó, envió un comunicado al colegio para exigir que le impidieran a Luis Fernando la entrada a ver a su hija.

(Prueba N° 22)

(Prueba N° 23)

(Prueba N° 23.1, 23.12 y 23.13 )

(Prueba N° 23.1, 23.12 y 23.13 ), eliminando por completo la relación entre ellos, incluso en algún momento, mencionó a través de uno de sus abogados que si no recibía los miles de millones que exigía, llegaría hasta el extremo de denunciarlo por abuso sexual en contra de la niña. Esos son los extremos y alcances de una mujer como Adriana vargas Uribe. La lucha de este pobre hombre duró años, donde hasta le rogaba que le dejara ver a la niña, pero ella, con su odio y resentimiento visibles y evidentes, siempre se negaba a permitirlo, amenazandolo con demandas de alimentos, reportes en data crédito, exigir a migración Colombia la no salida del pais y oficios a la Dian. Amenazas que cumplió a cabalidad ( prueba n 23.2, 23.3, 23.4 y 23.5 y 23.6). 

(Prueba N° 23.1, 23.12 y 23.13 )

Aún así Luis Fernando jamás ha dejado de cumplir con sus responsabilidades como padre. Mes a mes aporta cerca de 8 millones de pesos para el bienestar de su hija, y en los meses de junio y diciembre, duplica esa suma, llegando a pagar cerca de 16 millones de pesos, tal como lo establece el acuerdo de manutención. Su compromiso ha sido constante, responsable y documentado, a pesar de los múltiples obstáculos y señalamientos infundados que ha tenido que enfrentar.

Luis Fernando toma la decisión de irse definitivamente del hogar cuando descubre una nueva infidelidad por parte de Adriana. Esta vez, la relación era con el gerente de una reconocida avícola de Bucaramanga —nombre que muchos ya conocen—. Según el testimonio de la exempleada doméstica que convivió con la pareja durante años, Adriana le pedía que retirara la fruta que Luis Fernando compraba para llevarla al apartamento de su amante; también le solicitaba que algunos días no trabajara en su propia casa, sino que hiciera el aseo en la vivienda del hombre con quien sostenía la relación. En una ocasión, incluso, le pidió que adornara una cama con bombas, pétalos y un regalo de cumpleaños para él, todo esto mientras aún estaba casada con Luis Fernando. Fue precisamente al descubrir esta nueva traición que él decidió, con profundo dolor pero con firmeza, abandonar definitivamente la relación.

Cuando él intento  marcharse con sus pertenencias, Adriana lo agredió, le quitó su celular profesional, y tras negarse a devolvérselo, él lo recuperó. Esta escena fue grabada por cámaras que ella misma había exigido instalar en casa porque se le perdía la ropa con frecuencia, a lo cual Luis Fernando accedió sin problema, esto lo confirma la señora que les ayudaba con oficios varios en la casa y que convivió con ellos por más de 2 años ( prueba n 24)  —y luego este video fue editado por ella para presentarlo como “evidencia” de agresión ante los medios de comunicación. Es importante destacar que, según registros judiciales, ese video jamás fue incluido oficialmente como prueba reina en el proceso penal, pues claramente al demostrarse que es un video editado, dicha prueba lejos de ser la reina, desmentiría por completo su versión. 

Durante años, Adriana interpuso más de 30 procesos legales en su contra, algunos con acusaciones tan graves como violencia intrafamiliar o abuso económico, durante el proceso penal, se desmintió la versión de ella donde asegura que Luis Fernando no la dejaba trabajar, mostrando evidencia y testigos que afirman que trabajaba en un hotel y en la cámara de comercio ( prueba n 25.1, 25.2 y 25.3 y 25.4).

(Prueba N° 25.1, 25.2 y 25.3 y 25.4)

En varias ocasiones, exigió sumas que superaban los dos mil millones de pesos, y llegó a pedirle firmar letras en blanco bajo amenaza de continuar con las denuncias si no accedía a sus peticiones económicas. Como lo han señalado varios juristas, esos documentos fueron considerados leoninos e inviables legalmente. ( prueba n 26 ) 

detalles y testigos

del proceso penal…

El renacer con Nicole

En medio de su ruina emocional y financiera propiciada por Adriana vargas Uribe, porque recordemos que le quitó su trabajo, le hizo perder su clínica y se empeñó en destruirle su nombre y su honra, Luis Fernando conoció a la Dra. Nicole Echeverry, también cirujana plástica, y una mujer íntegra, noble y amorosa. Juntos encontraron lo que nunca antes él había podido tener: un amor verdadero, respeto mutuo y un hogar lleno de paz. Pero esa felicidad despertó aún más la furia de Adriana Vargas, quien desde el inicio de la relación intentó sabotear cada paso: les impuso restricciones para publicar fotos, denunció a sus cuentas, envió amenazas desde perfiles falsos, le enviaba a Nicole listas de mujeres asegurando que eran amantes de Luis Fernando, la acosaba burlándose de su físico, de la ropa y zapatos que utiliza, de su condición de médico y de si usa o no filtros para sus fotos, entre muchas otras cosas (Prueba N°  27)

(Prueba N° 27)

Adriana se obsesionó tanto con ellos que llegó incluso a denunciar al sacerdote que bendijo su unión y al lugar donde se casaron para quitarles la licencia de trabajo, le escribió al joyero que hizo los aretes de boda, a la diseñadora del vestido de novia, al diseñador del vestido de Luis Fernando, al wedding planer, etc.

El nivel de obsesión fue escalando. Adriana investigaba el valor de los regalos, los pasajes de la luna de miel, los lugares donde comían, los productos que usaban, e incluso intentó frustrar el nacimiento de su primera hija en EE.UU., interponiendo CUATRO denuncias para impedir que Luis Fernando estuviera presente. Al no lograrlo, intensificó su campaña de difamación en redes y medios, llegando incluso a inculcar en su hija un discurso que repetía en los procesos judiciales, claramente guiado por la madre y no por hechos reales. 

Sobre la nulidad del matrimonio católico y las contradicciones de Adriana Vargas Uribe

Luis Fernando Reyes Meza y Adriana Vargas Uribe estuvieron casados por la Iglesia Católica. Tras su divorcio civil, fue la misma Adriana quien solicitó la nulidad del matrimonio eclesiástico, un proceso que tramitó ante el Tribunal Eclesiástico de Bucaramanga.

Sin embargo, cuando se enteró de que Luis Fernando tenía planes de volver a casarse por la Iglesia, inició una cadena de acciones para obstaculizar esa unión, retrasando deliberadamente el fallo del tribunal mediante maniobras y apelaciones infundadas. Todo esto, con el aparente objetivo de impedirle rehacer su vida sentimental y espiritual.

A pesar de sus intentos, el Tribunal de Apelación Eclesiástico en Bogotá —el único competente en segunda instancia en Colombia— decretó la nulidad del matrimonio canónico, no solo por las causales legales establecidas, sino también por las inconsistencias evidentes en el proceso que Adriana había manipulado en primera instancia. (Prueba N° 28)

(Prueba N° 28)

Ante esta decisión definitiva y desfavorable para ella, Adriana apeló incluso ante la Santa Sede en Roma, llevando el caso hasta el Tribunal de la Rota Romana. Lo paradójico es que ella misma había iniciado el proceso de nulidad, pero posteriormente lo bloqueó cuando descubrió que Luis Fernando deseaba casarse nuevamente.

Este cambio de postura deja al descubierto una contradicción evidente: si realmente hubiese vivido un matrimonio marcado por el abuso, el sufrimiento y el maltrato —como ha declarado públicamente—, ¿por qué intentaría por todos los medios conservar el vínculo con su supuesto agresor?

Insistir en conservar su estatus de esposa, tras haber denunciado años de maltrato, carece de toda lógica emocional, espiritual y legal. Más aún cuando ella misma fue quien solicitó, en primer lugar, la anulación del vínculo. (Prueba N° 28.1)

Este episodio, más allá del plano religioso, refleja un patrón constante de contradicciones y manipulación procesal, en donde cada decisión parece guiada no por la verdad ni por la búsqueda de justicia, sino por el deseo de perjudicar a quien decidió continuar con su vida lejos de ella.

(Prueba N° 28.1)

Denuncias penales en contra de
Adriána vargas Uribe:

Actualmente, hay múltiples denuncias en curso contra Adriana Lizeth Vargas Uribe, incluyendo falsedad material en documento público y privado, falso testimonio, y usurpación de títulos académicos para acceder a cargos públicos. Según investigaciones de medios independientes, Adriana falsificó su hoja de vida y enfrenta consecuencias legales por ello. En retaliación, ella también denunció al periodista por acoso sexual, replicando su patrón: cuando alguien la expone, lo acusa de forma infundada.

EL FRENTE

La verdad de
adriana vargas

oscar jahir

La verdad de
adriana vargas

Con el tiempo, surgieron más testimonios que confirman lo que durante años Luis Fernando soportó en silencio: no fue él quien ejercía violencia, sino quien la sufría. Incluso, han aparecido jóvenes que aseguran haber sido agredidos físicamente por Adriana Lizeth Vargas Uribe en contextos distintos al de su relación con Luis Fernando y otros que confirman que no solo falsifica títulos y firmas si no también incapacidades médicas. Esto ya no parece una coincidencia aislada, sino parte de un patrón de comportamiento reiterado. (Prueba N° 29) 

(Prueba N° 29)

Luis Fernando, por temor y por proteger a su hija, decidió callar durante años. Pero los registros quedaron. Existen audios donde se escucha con claridad cómo Adriana lo insulta, lo denigra como hombre, le exige sumas exorbitantes de dinero, le pide apartamentos, propiedades y compensaciones materiales por continuar con una relación que ya era insostenible, incluso agrede con sus palabras a los papás de Luis Fernando (Prueba N° 30 y 31 audio y 32 foto)

(Prueba N° 32)

afirmando adicionalmente que ella no tiene por qué responder por la niña cuando la mamá de Luis Fernando nunca lo hizo por el. También existen grabaciones en las que Adriana, con frialdad, afirma que no le importa su hija, y chats donde incluso ofrece “entregársela” a Luis Fernando, como si se tratara de un objeto de negociación. ¿Cómo puede alguien que se declara víctima de un supuesto maltratador estar dispuesta a dejarle su hija? (Prueba N° 33 y 34) 

(Prueba N° 33)
(Prueba N° 34)

Esa sola contradicción, junto a muchas otras, desmonta el relato que ha intentado construir en los medios y ante la justicia. En una conversación, Adriana llega a afirmar que todo lo que ha hecho ha sido “por sugerencia de sus abogados”. ¿Eso justifica destruir la vida, la carrera y el buen nombre de una persona inocente? (Prueba N° 35)

(Prueba N° 35)

Otra pregunta que deja al descubierto las inconsistencias es: si Luis Fernando era ese “monstruo” que ella describe hoy, ¿por qué entonces, un año antes de la separación definitiva, cuando él se había marchado de casa por primera vez, ella le rogaba que volviera? (Prueba N° 35.1)

(Prueba N° 35.1)

¿Por qué enviaba videos donde lo describía como el mejor esposo, el mejor padre, el mejor cirujano y el mejor ser humano? Como este testimonio que aún está disponible públicamente:

Las propias palabras de Adriana son hoy su mayor contradicción. Porque ningún guion puede resistir el peso de la verdad cuando esta se ha documentado. Nadie puede sostener eternamente un personaje que no es real. Y en su caso, sus propias declaraciones, sus propios actos, sus mensajes y sus grabaciones son la prueba más contundente de que lo que ha intentado construir es una farsa.

Luz Mery Alvis – Abogada defensora

La abogada Luz Mery Alvis ha liderado la defensa jurídica de Luis Fernando en todos los ámbitos en los que ha sido denunciado por Adriana Vargas Uribe, confirmando bajo juramento más de 30 denuncias interpuestas por la misma mujer hacia Luis Fernando, ella es Adriana Vargas Uribe. También establece que fue testigo en como de diferentes formas, Adriana manipulaba a su hija a su acomodo, informando más aún la alienación parental ejercida por la madre sobre la menor. Adicionalmente afirma múltiples irregularidades en el proceso.

Entre sus principales argumentos están:

  • Sesgo judicial y perspectiva de género mal aplicada, que favoreció a la denunciante sin valorar con objetividad la prueba del acusado.
  • Desestimación injustificada de testigos presenciales y profesionales, como la empleada del hogar, el vecino o el psiquiatra infantil.
  • Valoración acrítica del testimonio de la menor, pese a su falta de consistencia.
  • Señala que el fallo actual fue emitido por una jueza recién llegada al caso y que omitió gran parte del material probatorio.
  • Destaca que se trata de una sentencia de primera instancia, por lo que ya se encuentra en proceso de apelación con la esperanza de que las instancias superiores evalúen con justicia la evidencia real.

Adriana inicia su declaración en el proceso penal asegurando que es administradora de empresas, lo cual hasta el día de hoy no ha podido demostrar.

(Prueba N° 36)

(Prueba N° 36.1)

Desvirtuación de la versión de la psicóloga presentada por Adriana Vargas Uribe

Adriana Vargas presentó como parte de su respaldo profesional el testimonio de una psicóloga, que supuestamente avalaba la existencia de violencia intrafamiliar por parte de Luis Fernando Reyes Meza. Sin embargo, el valor de esa declaración fue seriamente cuestionado y desvirtuado en varios aspectos clave:

  1. Evaluación parcial e incompleta

La psicóloga presentada por Adriana solo atendió a una de las partes del conflicto: exclusivamente a Adriana.

Nunca entrevistó ni evaluó a Luis Fernando, ni contó con los testimonios de testigos externos, lo que limita la objetividad de su análisis y vulnera el principio de bilateralidad e imparcialidad clínica.

Por tanto, sus conclusiones estuvieron basadas en una versión unilateral de los hechos, lo cual contradice los estándares de evaluación en casos de posible violencia intrafamiliar.

  1. Contradicciones con profesionales independientes

Las conclusiones de esta psicóloga contrastan abiertamente con las de otros profesionales neutrales e independientes, como el Dr. Mauricio Escobar Sánchez (psiquiatra infantil), quien sí evaluó a toda la familia y determinó que no existían indicios clínicos de maltrato ni en la madre ni en los niños.

De hecho, Escobar señaló que el discurso de la menor parecía inducido por un adulto, dado que no mostraba conexión emocional ni consistencia narrativa con los hechos denunciados.

  1. Falta de fundamentos clínicos sólidos

El documento indica que el informe de la psicóloga no profundizaba en instrumentos clínicos válidos o pruebas psicológicas estandarizadas que sustentaran sus afirmaciones.

En su lugar, se basaba mayoritariamente en el relato verbal de Adriana, los cuales fueron interpretados de forma subjetiva para justificar una narrativa predeterminada.

Tampoco se menciona el uso de escalas de evaluación de trauma, entrevistas estructuradas para violencia o pruebas proyectivas con control clínico.

  1. Uso posterior de esa versión para reforzar una narrativa emocional, no jurídica

Adriana utilizó las conclusiones de esta psicóloga como herramienta para reforzar su historia ante medios de comunicación y en redes sociales, presentándolas como si fueran una “prueba científica incuestionable”.

Sin embargo, al someterse a análisis judicial formal, el informe fue considerado débil y parcial, y no tuvo mayor peso probatorio frente a las evaluaciones clínicas formales y los testimonios de testigos directos.

Conclusión

La versión de la psicóloga presentada por Adriana fue desvirtuada principalmente porque:

  • No evaluó a Luis Fernando. 
  • Contradecía informacion clínica previa e independiente.
  • Estaba basada en una narrativa unidireccional.
  • No aplicaba pruebas estandarizadas ni herramientas profesionales objetivas.
  • Fue usada más como refuerzo emocional que como argumento técnico.

Estas debilidades quedaron en evidencia ante el análisis judicial y en el contraste con las demás pruebas del proceso.

De hecho, a través de una de sus cuentas falsas, afirmó que ya se sabía la razón de su supuesta afectación mental… haciendo alusión a que todo era un montaje para fabricar un caso y destruir a Luis Fernando, como claramente ha sido su intención todo el tiempo. ( prueba n 37). 

La lucha por la verdad

Nicole Echeverry, quien ha estado junto a Luis Fernando por más de 6 años, ha sido testigo y víctima del acoso sistemático que ambos han sufrido. A pesar del miedo, hoy alza la voz para defender no solo al hombre que ama, sino a su familia, a sus hijos y a todas las mujeres y hombres que han sido víctimas de persecución por decir la verdad. Nicole ha sido clara: Luis Fernando es un esposo ejemplar, un padre entregado, un médico brillante, y un ser humano noble y decente. La vida que han construido juntos es su mayor testimonio.

Mientras la justicia avanza y las pruebas forenses y psicológicas siguen despejando dudas, ellos han decidido hablar. Porque el silencio ya no protege. Porque el miedo ya no paraliza. Porque sus hijos merecen crecer con la verdad, y porque los buenos también tienen derecho a defenderse.

Luis Fernando y Nicole han elegido el camino más difícil: el de resistir con dignidad. Y aunque aún no termina su calvario, su historia es una prueba de que incluso las mentiras más elaboradas caen frente a la verdad.

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del proceso penal…

Los dictámenes forenses

Una profesional con experiencia y formación sólida en psicología forense y criminología, evaluó con rigor el perfil psicológico del Dr. Luis Fernando Reyes Meza. Y sus conclusiones no pueden ser ignoradas.

La psicóloga forense, con gran trayectoria en el sistema judicial colombiano, evaluó directamente al Dr. Reyes Meza y concluyó con claridad que no presenta rasgos de impulsividad, violencia, agresividad ni riesgo psicosocial hacia menores o adultos. Su valoración fue objetiva, basada en entrevistas clínicas, pruebas proyectivas y herramientas psicométricas reconocidas en el ámbito forense. No hubo sesgos, solo evidencia técnica.

Por su parte, otro psicólogo forense, perito judicial y experto en criminología, desmontó punto por punto la versión presentada por la denunciante y la psicóloga aportada por ella. ¿La razón? Esa evaluación no cumplía con los mínimos exigidos por el protocolo forense: carecía de pruebas clínicas válidas, se basaba exclusivamente en el relato de la denunciante ( que cualquiera puede fácilmente inventar como ella lo ha hecho hasta hoy) y no exploró otras causas ni aplicó pruebas estructuradas. Era una “evaluación emocional”, no científica.

Ambos profesionales coinciden en algo fundamental: no hay un solo indicio clínico, médico ni psicológico que permita afirmar que Luis Fernando Reyes representa un peligro para su hija o haya incurrido en actos de violencia.

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